4 de octubre de 2005

El extraño caso de la demanda aparecida (4. Manifestaciones torticeras, o así)

A estas alturas de la demanda, como ya hemos visto, el relato de los hechos se centra en los malvados artículos que Javier Cavanilles escribió sobre Pedro Amorós. Y como Cavanilles no se quedó en los dos artículos iniciales, la demanda sigue relatándonos la terrible campaña de acoso en su Hecho


CUARTO

Hecho Cuarto que explica que

Con fecha de noviembre de 2004, se vuelven a publicar por los demandados, en el apartado de Alicante/Sociedad, tres artículos bajo los encabezados "VARIOS COLABORADORES ROMPEN CON PEDRO AMORÓS Y AVALAN LA TESIS DE FRAUDE EN LAS CARAS DE BÉLMEZ", "LOS HEREDEROS DE LA DESCUBRIDORA NIEGAN CONTACTOS CON EL AYUNTAMIENTO" e "HISTORIA DE UN EMBUSTE". En ellos, Don Javier Canavilles y el rotativo codemandado, continúan insistiendo en una dinámica contradictoria a la profesionalidad informativa y presidida por el relato carente de veracidad, la modificación maliciosa de elementos referenciales y la emisión de mensajes ultrajantes en contra mi representado, extremos todos estos alejados de la diligencia exigible al periodista cuando la noticia divulgada supone un descrédito en la consideración de Don Pedro Amorós Sogorb.


¡Toma ya! ¿De modo que Cavanilles escribe cosas carentes de veracidad, modificando maliciosamente los elementos referenciales de la información, y emitiendo mensajes ultrajantes contra Pedro Amorós? Muy fuerte suena eso, ¿no?

Pero claro, es una demanda, así que tiene que sonar fuerte. Otra cosa es que lo sea. ¿Lo es?

El primero de ellos trata básicamente del abandono de tres de los delegados de la SEIP: los de Valencia, Barcelona y Vigo. Abandono que, según el periódico, se debería al turbio asunto de las nuevas "Caras de Bélmez". Esta afirmación es negada por la demanda, que asegura que

Nada más lejos de la realidad en tal malintencionada revelación. A fin de acreditar el desprecio por el mínimo atisbo de diligencia informativa en la conducta del periodista, toda vez que no procedió a realizar el oportuno contraste, se acompañan como DOCUMENTOS N° 13 y N° 14 las misivas remitidas por miembros del grupo de Valencia y Barcelona a Don Pedro Amorós Sogorb.


Bueno, pues veamos. El documento 13 es un correo electrónico de David Garcés, coordinador (o habría que decir ex-coordinador) de la SEIP en Valencia, en el que dice literalmente que

Los motivos de esta renuncia NO TIENEN NADA QUE VER CON EL CASO BÉLMEZ, repito NO TIENEN QUE VER CON EL CASO BÉLMEZ, fueron varios y fueron expuestos al presidente de esta asociación, no los vamos a repetir aquí ni en ningún otro medio, ya que creemos que es una decisión privada.


Bien, si es una decisión privada, pues eso, es privada, y si las razones que les llevaron a tomarlas no tienen nada que ver con el caso Bélmez, pues no tienen nada que ver y Cavanilles se equivocó. Y digo que "se equivocó" en lugar de "modificó maliciosamente los elementos referenciales de la información" porque el artículo cita al otro coordinador, Paco Calahorro, diciendo que

ya no me creo nada y considero que todas las críticas que se han lanzado contra Francisco Máñez son falsas


El artículo dice igualmente que

Calahorro no oculta su sospecha de que entre el Centro para la Interpretación de las Caras que pretende crear el ayuntamiento de la localidad con el SEIP, y la aparición de las nuevas teleplastias, puede haber algo más que una casualidad.


Lo cual, además de ser de sentido común (lo de las sospechas, me refiero), podría haber dado a entender que su salida de la SEIP tuvo en efecto que ver el escándalo de las nuevas Caras. No fue así, puesto que su decisión ya estaba tomada con anterioridad al escándalo (de hecho, su email de 30 de noviembre indica que su dimisión ya había sido comunicada a Amorós el justo un mes antes). Pero la equivocación de Cavanilles es comprensible: Calahorro y Garcés se han distinguido siempre por decir abiertamente lo que piensan y, como dicen ellos mismos, "denunciar lo que consideran falso". Y si el follón de las nuevas Caras no fue el detonante de su salida de la SEIP, probablemente sí que les animó a hacer pública su dimisión.

El otro documento que se acompaña con la demanda para desmentir la información de "El Mundo" es una carta del anterior coordinador en Barcelona en la que explicaba a Amorós que dejaba la coordinación de la SEIP por una serie de razones estrictamente personales en las que no vamos a entrar, pero que podríamos resumir como "falta de motivación". Lo cual desmentiría ciertamente a "El Mundo"... si no fuera porque "El Mundo" no achaca su salida al lío de las nuevas Caras, y de hecho dice textualmente que

...dejó la entidad sólo unos días antes de la aparición de las caras...


Y, en efecto, la carta es de 11 de octubre de 2004, anterior por tanto al estallido del escándalo.

Por otra parte, Cavanilles dice también que el ya excoordinador

aseguró ayer que no puede pronunciarse al no haber estado nunca en Bélmez, "pero sí que resulta sospechoso todo esto".


Lo cual probablemente no le habrá hecho ninguna gracia a Amorós, pero desde luego el documento que aporta la demanda ni confirma ni desmiente esa impresión que, por otro lado, resulta bastante lógica en cualquiera que analice los hechos desde fuera de lo que podríamos llamar la "devoción amorosiana".

¿Y qué pasa con el tercer delegado, Lois López Vilas? Bueno, creo que quien haya seguido sus comentarios a este asunto o las entradas en su web reconocerá que cuadran perfectamente con lo que Cavanilles le atribuye en su artículo, ¿no? ;-)

Y aquí deberíamos poner el punto final, porque la demanda no dice nada más sobre estos artículos, salvo que también aparecieron en la edición digital del periódico. Y es una pena, porque eso nos deja con unas cuantas incógnitas. Por ejemplo, dice también Cavanilles que los coordinadores dimisionarios seguían apareciendo como tales en la web de la SEIP. ¿Es eso cierto? Supongo que el demandante podría decir que no basándose en que la web de la SEIP sigue estando hecha unos zorros tras un, dicen, ataque informático (a los pobres les está haciendo falta urgentemente alguien que les arregle el desaguisado; ¿alguno de ustedes conoce a algún ingeniero informático?). Lo malo es que, al igual que pasaba con la página de Capella, la red alberga todavía la página de la SEIP en el servidor CTV, actualizada, según dicen en la propia página, el pasado 26 de julio. Y allí... ¿adivinan? David Garcés y Paco Calahorro, Lois López y Javier Clemente siguen figurando como coordinadores de la SEIP tanto en la sección "Estructura de la SEIP" como en las de las delegaciones de Valencia, Vigo y Barcelona respectivamente.

Otra de las gravísimas afirmaciones que Cavanilles hace en su artículo, poniéndola además en boca de Lois López, es que

"Hace unos meses ya intentaron relanzar el fenómeno en la casa original, pero sólo consiguieron unas teleplastias que tenían que repasar con rotulador para que se vieran", afirma con sorna.

Lo cual, esta vez sí, es una falsedad como la copa de un pino: Lois es gallego y por tanto lo suyo no es "sorna", sino "retranca". Pero, por lo demás, el hecho de que Cavanilles no aprovechase ese momento para contar a sus lectores la fabulosa historia que dió lugar al nacimiento de Randi, el gatito teleplástico demuestra que no sólo no actuó con animadversión hacia Amorós, sino todo lo contrario: movido por un loable sentimiento de piedad y conmiseración, decidió no exponer al público los métodos investigadores del presidente de la SEIP.

Para que luego se queje.

Pero hay más. O debería haberlo, vamos. Porque ¿qué pasa con los otros dos artículos que se citaban en la demanda? ¿Contienen también esas "torticeras manifestaciones"?

Pues tampoco. El primero, el de la historia del fenómeno, no tiene mucho que ver con el tema de la demanda. Se trata de un repaso histórico de las viejas Caras que, seguro, hoy escribiría de otra manera y con muchos más datos. Y para el cual, dicho sea de paso, su fuente ;-) también lo habría contado de otra manera y con muchos más datos.

Y en cuanto al de los herederos de la descubridora (que reproduzco en mi web, porque al parecer no se publicó en la edición digital de "El Mundo")... bueno, en ese sí que se cita a Amorós. Concretamente se cuenta que, en otras ocasiones en que se ha sentido atacado, Amorós ha amenazado con querellarse contra el supuesto atacante. Cavanilles menciona el caso de Mauricio-José Schwarz, que precisamente estos días conmemoraba el aniversario de la amenaza judicial que recibió.

En cambio, Cavanilles no menciona que Amorós en su día le puso una demanda (ya veremos por qué) y llegó a ser condenado. O eso decía Amorós. Claro que luego dijo que no, que en realidad no se la había puesto porque se le pasó el plazo. O bueno, que no se la puso, pero porque le dió pena. O que, bien, vale, no es que le diera pena, es que Cavanilles le pidió perdón en un programa de televisión e incluso le llegó a invitar a una paella. Todo eso y algunas otras versiones más que Cavanilles no mencionaba en sus artículos sencillamente porque no tenía ni idea de que hubiera sido demandado, o que no, o que hubiese pedido perdón a Amorós... Vamos, que lo único cierto de todo aquel embrollo era lo de la paella. Y ni siquiera era del todo exacto...

Pero aun así, no cabe pensar que Cavanilles citó lo de la "demanda desaparecida" de Schwarz con intención de menospreciar o vilipendiar a Amorós. No, ni muchísimo menos. Para mí que lo hizo por razones altruistas y benéficas. En efecto, llevado de su generoso corazón, Cavanilles contaba la anécdota únicamente para poner de manifiesto que Amorós, a pesar de haberse sentido gravemente injuriado por las revelaciones de Schwarz, no llegó a dar el arriesgadísimo paso de meterse en un juicio que podría avivar más aún el escándalo e incluso volverse en su contra. Cavanilles, que es un pedazo de pan ambulante, nos decía que ni siquiera Amorós es tan temerario.

O, al menos, que no lo era.

8 comentarios:

  1. Yamato, nunca consigo encontrar en tu página nada de lo que enlazas, veo los mismos textos de siempre... ¿para cuándo un buscador? :D

    Un saludo. Jose Brox

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  2. Recuerdo aquello de las distintas versiones del primer "affaire" de Amorós con Cavanilles. Por no hablar de las existentes respecto a lo que pasó aquél día en que Mañez les enseño su método, justo la tarde del mismo día en que, después, aparecerían las caras nuevas. En ese momento empezaron los "candados" a determinadas conversaciones.

    Muy buena esa pregunta:¿alguien conoce a algún ingeniero informático?

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  3. Hablando de ingenieros... ¿os habéis dado cuenta de que en ningún momento se menciona en la demanda que Cavanilles llama a Amorós "falso ingeniero"? ¿Por qué habrán dejado pasar por alto ese detalle? ;-)

    Si es que algunos que se creen ingenieros no llegan ni a ingeniosos...

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  4. José Luis Laviña22:13

    Bueno, bueno, bueno, acabo de leerme de un tirón las 5 entradas relacionadas con este tema y tengo que decir que... no me había reído tanto en mucho tiempo!!! ;-) A pesar de que ya habrá empezado El Señor de los Anillos en la tele, no podía dejar de leer y sonreirme ante los hilarantes comentarios que hacías en el texto, jeje, sigue así y te leeré muy a menudo!!! Un saludo!!

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  5. Hombre, José Luis, esperate un poquito y léete la sexta ;-)

    Y mejor que la película lee el libro. Merece la pena.

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  6. José Luis Laviña16:01

    Ahora mismo voy a leer la sexta, jeje, que impaciente estoy!!!

    Tranquilo, que la trilogía me la he leído un par de veces (y El Hobbit, como no!!) ;-)

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  7. José Luis Laviña16:07

    Por cierto, he leído esta mañana en el Heraldo de Aragón que J.J.Benítez acaba de presentar su séptimo Caballo de Troya (gratuito pero requiere registro), la entrevista no tiene desperdicio, "es como si alguien me fuera diciendo lo que tengo que escribir", "es un libro mágico" dice, ¿habrá que darle caña otra vez desde el lado escéptico? ;-)

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  8. José Luis, Ricardo Campo hace algunos comentarios sobre lo de Benítez en Mihterioh de la Siensia.

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