25 de septiembre de 2010

Cosmos y Público

Lo que más recuerdo de la emisión original de Cosmos en televisión es una sensación de sorpresa. Sorpresa por lo que contaba Carl Sagan, por la forma tan clara en que lo hacía y, también, por el modo en el que lograba no solo mostrar su entusiasmo por las maravillas de lo que nos rodea, sino incluso contagiarlo. Sagan no se limitaba a enseñarnos el Universo: nos subía a su nave y nos hacía acompañarle en ese viaje personal.

Han pasado ya tres décadas desde su estreno, y la ciencia ha avanzado mucho. Sin embargo, Cosmos ha resistido muy bien el paso del tiempo, en parte por una sabia selección de contenidos, pero sobre todo porque el entusiasmo de Sagan sigue siendo igual de contagioso que entonces. Poco importa que la serie no pudiera recoger los descubrimientos del Grand Tour de la Voyager II, las huellas sobre el suelo de Marte dejadas por el Sojourner o las imágenes captadas por el Hubble, porque lo que logra Sagan es, sobre todo, despertar el interés por esos descubrimientos. Por conocerlos, por comprenderlos y, también, por disfrutarlos.

A partir de mañana, el diario Público ofrece a sus lectores la serie Cosmos en DVD. Es una iniciativa estupenda por parte del periódico, que sigue la línea que ha permitido a su sección de ciencia (y esto es casi una primicia) obtener el Premio Prismas de la Casa de las Ciencias de La Coruña. Pero, más que al periódico a quien hay que felicitar es a quienes van a tener así la posibilidad de conocer, o de recordar y volver a disfrutar, esta estupenda serie. No se la pierdan.

2 comentarios:

  1. Muy bueno. Es toda una alegría encontrar tanta difusión a la obra del genial Sagan.

    Saludos

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  2. Yo ya tengo en mis manos —y visionado— el primer Capítulo. La he disfrutado como un chiquillo. Y también me ha divertido comprobar el exquisito cuidado de los efectos especiales, que tienen más de treinta años de antigüedad.

    En el apartado críticas: los subtítulos iban como el puto culo.

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