2 de octubre de 2010

Mire esta cara


Mire esta cara. Es la de Joey Holt. O era: cuando tenía siete años contrajo la gripe-A. Como cuenta Vaccine Central, cuando estaba siendo trasladado al hospital en una ambulancia le dijo a su madre

Te quiero, mamá. Cógeme la mano.

Y luego murió.

Se ha hablado mucho de la conducta de las multinacionales farmacéuticas, que no dudaron en sobornar a miembros de la Organización Mundial de la Salud para que la alarma ante la llegada de la gripe-A les permitiera vender más vacunas. Y es una conducta absolutamente reprochable, sin duda. Pero muchos de quienes las critican niegan la existencia del virus H1N1, o aseguran que es totalmente benigno, o sueltan toda clase de estupideces contra la vacuna de la gripe-A en particular y las vacunas en general.

Las farmacéuticas y sus cómplices se han comportado como auténticos canallas, pero la vacunación hubiera podido salvar la vida de Joey y de muchas otras personas. Pero para los segundos, los alucinados de lo "alternativo" y del movimiento contra las vacunas, no tengo calificativos.

4 comentarios:

  1. Yo para los anti-vacunas si tengo unos cuantos calificativos, pero no los reproduzco q ellos ya se los imaginan.

    Lo único que critico del tema de la gripe A es la escandalera que se montó en su momento a propósito de la misma, cuando simplemente debería haberse provisto de vacunación a los grupos de riesgo y al personal sanitario y facilitado medidas de prevención al resto. Sin alharacas.

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  2. Iba a decir lo mismo que periodistaenbabia. Pero yo no me voy a ahorrar el calificativo: irresponsables hijos de la gran puta.

    Por otro lado, utilizar un caso apelando a la emotividad, no es tu estilo, Fer. La verdad es que, una vez identificado el virus, la alarma debió acabarse ahí desde la OMS y los gobiernos ante un brote de gripe fuera de estación y haber tomado las precauciones de todos los años para una gripe estacional normal, incluída, por supuesto, la vacunación a los grupos de riesgo.

    Y lo digo, porque estoy hasta los cojones de la histeria colectiva que ya está empezando ante la llegada de la estación maldita aquí en México, otra vez alimentada por los poderes públicos.

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  3. Estos dias se ha descubierto una predisposición de carácter genético al colapso orgánico fatál que provoca el virus H1N1 en un pequeño porcentaje de la población, que explica casos de muerte por infección como el de Joey. Coincido con "periodista" en que el tratamiento informativo sobre la pandemia fué nefasto.

    Saludos.

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  4. Sería muy interesante analizar el papel de los medios de comunicación en todo este fregado. ¿Quién no recuerda los telediarios comenzando con la recomendación de usar mascarillas, terminando recordando que hay que lavarse conciendudamente las manos, y metiendo por medio toda clase de noticias apocalípticas sobre la pandemia? En fin...

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