10 de octubre de 2010

¿Y por qué hay tanto?



En estos tiempos en los que la idea de un Dios Creador va perdiendo terreno ante el avance del conocimiento científico, el argumento definitivo para defender su existencia parece ser la pregunta de "¿por qué existe el Universo en vez de no haber nada?" Se trata en realidad de una variante (un tanto desesperada) del clásico argumento cosmológico, al que se le suele añadir algo del principio antrópico, y quizá unas gotitas del argumento teleológico.

Como suele ocurrir con este tipo de argumentaciones, en realidad no llevan a ninguna parte. Conforme al argumento cosmológico, todo tiene una causa, incluyendo al Universo, y esta causa solo puede ser un Creador. Pero claro, eso nos lleva a una pregunta: ¿quién o qué creó al Creador? La típica respuesta es que este Creador es la "causa incausada", es decir, no fue creado por nadie, pero entonces estamos invalidando la premisa original: no todo tiene causa. Y si no todo tiene una causa, la verdad, es más "económico" pensar que lo "incausado" es el Universo y no tener que inventarnos un ser sobrenatural para complicar la cosa.

El principio antrópico es bastante más escurridizo. Básicamente viene a decir que las características del Universo están perfectamente ajustadas para permitir nuestra existencia tal y como somos, lo cual de algún modo no demasiado claro parece implicar que alguien o algo las ha creado así. El fallo fundamental, evidentemente, es que la cosa funciona justo al revés: existimos y somos como somos porque el Universo tiene esas características y no otras. No es que el carbono haya sido diseñado con unas propiedades que le permitan formar cadenas complejas, sino que estamos hechos de cadenas de carbono porque ese elemento tiene esas propiedades. El principio, por lo tanto, no es evidencia de nada.

Y en cuanto al argumento teleológico... bueno, es un arma de doble filo. Consiste básicamente en sostener que el Universo es demasiado complejo como para haber surgido de forma natural, por lo que necesita de un Creador. Lo malo es que conforme avanza nuestro conocimiento de la Naturaleza queda cada vez menos espacio para ese creador. Hasta que, como ha dicho recientemente Stephen Hawkin, termine por desaparecer del todo. Y ni siquiera hará un "¡pop!" cuando se esfume.

En fin, que por separado los tres argumentos no valen gran cosa, y desde luego no merecen los ríos de tinta que desde hace siglos han hecho correr (y, sin duda, seguirán haciendo correr, dada la afición humana a este tipo de elucubraciones inútiles). Pero juntos, como decía, parecen dar un nuevo respiro a los defensores de la Creación. Porque, después de todo, ¿por qué hay algo en vez de no haber nada?

Confieso que no conozco la respuesta, y que sospecho que ni siquiera la hay. Pero, ya puestos, vamos a plantearlo de otra manera: ¿y por qué hay tanto en vez de lo estrictamente necesario?

Vamos de nuevo con el Universo. Según las estimaciones más recientes, la edad del Universo es de 13.700 millones de años (hay quien la rebaja a 6.014 años, pero también creen que la mujer proviene de una costillita del hombre, que los seres humanos convivieron con los dinosaurios y que todos los males del mundo provienen de algo tan inocente como comerse una manzana, así que vamos a dejarlos). Por otra parte, las estimaciones más generosas suponen que la vida surgió en la Tierra hace menos de 4.000 millones de años. Y, aun empleando un concepto muy flexible de "ser humano", nosotros estamos aquí desde hace menos de dos millones de años.

Quizá en otros mundos la vida haya surgido antes. ¡Vaya!, vamos a ser generosos y supongamos que en algún lugar aparecieron seres vivos tan solo 5.000 millones de años tras el "Big Bang". Y, ya puestos, vamos a suponer también que esos seres vivos dieron lugar a la aparición de alguna especie inteligente, pongamos (empleando como ejemplo lo ocurrido en nuestro planeta y, de nuevo, "partiendo la diferencia") tras solo 2.000 millones de años más.

Aun así, el Universo habría estado absolutamente vacío de vida inteligente durante más de la mitad de su existencia.

¿Cuadra semejante desperdicio con la idea de un ser que creó el Universo para que vivieran en él sus criaturas?

Pues demos un paso más. En el Universo hay quizá unos cien mil millones de galaxias. Cada una de ellas cuenta, como media, con cien mil millones de estrellas. Es posible que muchas de ellas cuenten con planetas, que algunos de estos planetas sean "habitables" y, ya puestos, que en algunos de ellos haya surgido la vida. Incluso que haya aparecido vida inteligente, aunque contrariamente a la creencia popular no hay ningún motivo para pensar que la inteligencia sea un resultado natural y necesario de la evolución, ni mucho menos. Aun así, la práctica totalidad del Universo es inhabitable y, desde el punto de vista del argumento, absolutamente innecesaria. Quizá pueda creerse que Albireo haya sido creada para goce estético de quienes la contemplen (porque bonita sí que es), pero para nosotros la existencia de un asteroide rocoso de quince metros de diámetro en el cinturón de Kuiper de Albireo es totalmente indiferente, y si el Universo ha sido creado para dar lugar a nuestra existencia, completamente inútil. ¿Qué sentido tendría haber creado una preciosa cascada de metano en un mundo de la Galaxia NGC 4603 que desapareció hace ocho mil millones de años? ¿Por qué puñetas hay un planeta con anillos en el corazón de una nebulosa de la Galaxia del Sombrero, si nadie lo sabrá jamás?

O el argumento de "por qué existe el Universo" es una completa estupidez, o todo lo que nos rodea es, como mucho, un simple decorado (y, bueno, hay gente que cree algo por el estilo). Y, ya puestos a descender al nivel de quienes lo emplean, además es un pecado de soberbia como la copa de un pino. Sí, de ese pino que nadie oyó caer en medio del bosque pero que sin duda fue creado para...

Bueno, ya me entienden.

4 comentarios:

  1. Plas plas plas :D

    Jaja, creo que yo no lo hubiera expresado mejor. Buen apunte.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Me ha parecido para quitarme el sombrero, no te digo más.

    Y es que, alguien puede leer esto y no plantearse las cosas ni un poquito? Una pequeña crisis de tontería, o de fe, o de lo que tengan encima...

    Cojonudo el post, en serio.

    un saludo ¡¡

    ResponderEliminar
  3. Lo gracioso es que, quienes plantean la existencia de Dios desde el planteo "Y que hay detrás del big bang? Que paso cuando el todo era nada?", tienden a ser quienes nunca se molestarían en investigarlo ni les interesa plantearse absolutamente ningún concepto existencial ya que todo lo solucionan con un librito negro... Acuden a un planteo para el que no están preparados intelectualmente para justificar un cuento de hadas.

    ResponderEliminar
  4. Yo creo que la mayoría de gente creyente, no quieren ni siquiera plantearse la existencia de dios por simple y puro miedo, miedo a perder la fe y con ella a disfrutar de la vida eterna.

    ResponderEliminar