15 de agosto de 2010

Consiga el empleo de sus sueños: hágase homeópata

Nota: esta entrada no es mía, sino de David Briggs, publicada originalmente en su blog Anomalous Distraction, pero creo que merece la pena traducirla y compartirla públicamente. Ya lo verán, ya.





Una historia del Daily Express ha estado rondando por twitter, acerca de la decisión de la delegación del Sistema Nacional de Salud en Tayside de despedir a quinientos trabajadores, y a pesar de ello mantener una oferta de empleo para un homeópata con un sueldo anual de 68.000 libras.


Hablando de esto con mi esposa Natalie durante la comida, ella me sugirió que me propusiera a mí mismo para el cargo. Incuso sugirió que quizá cualquier escéptico que dispusiera de treinta minutos libres debería también solicitar el puesto.


Dado que el salario es casi el doble de lo que gano actualmente, y solo requiere cubrir dos sesiones por semana, pensé "Demonios, ¿por qué no?" Tayside es una zona boscosa muy bonita.


Los detalles de la solicitud pueden encontrarse aquí, y yo he enviado mi formulario a recruitment.tayside@nhs.net.


Como guía compartiré con ustedes mi "declaración en apoyo de la solicitud":




Aunque no tengo una preparación médica formal, creo que estoy perfectamente capacitado para el trabajo de dispensar píldoras de azúcar a pacientes incautos en nombre del Sistema Nacional de Salud de Escocia. Mi preparación científica a nivel de doctorado y mis seis años y medio de experiencia postdoctorado implican que conozco un montón de palabrejas científicas y biomédicas con las que puedo engatusar a los pacientes, como "biomimetismo médico", "hormesis postcondicional", "entrelazamiento cuántico" y "efecto placebo".

Mi título de bioquímica implica que estoy familiarizado con tonterías como la constante de Avogadro, pero dado el salario extremadamente atractivo que ofrecen (al menos en comparación con la remuneración de la investigación científica) estoy seguro de que puedo ser convencido para pasar por alto el hecho de que los remedios homeopáticos con potencias superiores a 12C contienen exactamente cero moléculas de cualquier ingrediente activo.

Los trabajos originales de investigación que he publicado implican que estoy familiarizado con los trabajos sobre homeopatía y los muchos metaanálisis y revisiones sistemáticas realizados sobre ellos. El hecho de que su conclusión sea que la homeopatía no es más efectiva que un placebo administrado de forma similar no me preocupa si a cambio puedo aprovechar la excelente pesca de salmón típica de la región de Tayside. De hecho, dado que el puesto solo requiere que el aspirante seleccionado atienda dos sesiones por semana, debo imaginar que tendría mucho tiempo para permitirme el lujo de pescar.

En conclusión, aunque puedo ser un aspirante atípico para este puesto, estoy dispuesto a rendir al máximo para proporcionar a los pacientes la mejor atención sanitaria que el Sistema Nacional de Salud pueda ofrecer. Reenviándolos a un médico que no les prescriba inútiles pastillas de azúcar pagadas con el dinero de los contribuyentes.


Cruzo los dedos.




Dicho sea de paso, tampoco estaría mal que los escépticos de otros países hiciésemos este tipo de cosas. Como decía el propio David en Twitter, lo peor que nos puede pasar es que nos preseleccionen para una entrevista, ¿no?



PS: David Colquhoun, a quien quizá conozcan como autor de esta estupenda Guía para pacientes de la medicina mágica, también dice que se apunta...

13 de agosto de 2010

El extraño caso del espíritu que sí dijo dónde estaban las joyas

Ocurrió no hace muchos años. La tía Marta había desaparecido, y sus sobrinos (no tenía hijos) recogían los enseres de la casa en la que había vivido de alquiler. Pero faltaban sus joyas.

-¡Las joyas, no encuentro las joyas!- le contaba por teléfono Ángeles a Luisa, otra de las sobrinas.

-Calma, Ángeles, calma. ¿Has buscado bien?

-Sí, he buscado por todas partes, pero no aparecen.

-¿Has mirado en la cómoda? Detrás de los cajones de arriba hay tres compartimentos secretos. ¿Has mirado allí?

Y como ya habían dado de baja el suministro eléctrico de la casa añadía:

-Vete por la mañana, que le da el sol y podrás encontrarlos mejor.

Pero Ángeles no le hacía ningún caso. Se limitaba a seguir diciendo

-¡Las joyas, las joyas!

Al día siguiente ocurrió lo mismo. Ángeles llamaba por teléfono e insistía una y otra vez en que las joyas no aparecían, mientras Luisa le daba toda clase de explicaciones:

-Mira en la cómoda de la habitación del fondo. Quita los tres cajones de arriba, y abre los compartimentos secretos de detrás. Seguro que están allí.

La escena se repitió diariamente durante más de una semana. Había que ver la cara de Luisa mientras le repetía a su prima

-¡La cómoda, la cómoda! ¡Los compartimentos secretos!

Sin que ella le hiciera el menor caso.

Al menos, de un modo consciente. Porque sucedió que un día Ángeles llamó con voz de triunfo. ¡Por fin había encontrado las joyas! Y este fue más o menos su relato:

Estaba acostada en la cama, pensando dónde podrían estar las joyas, cuando de repente se me apareció la tía y me dijo 

-¡La cómoda, la cómoda!

Me levanté, fui a casa de la tía, entré en la habitación del fondo, saqué todos los cajones de la cómoda y los vacié para ver si estaban allí, pero no las encontré. Y entonces vi un rayo de luz que iluminaba el fondo de la cómoda y pensé "¿habrá algún compartimento secreto?" Y busqué tras los cajones de arriba y ¡allí estaban las joyas!

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Hace unos días, Mauricio-José Schwarz hablaba en El Retorno de los Charlatanes de Más Allá de la Vida, el último programa-engendro de Telecinco en el que, como dice Mauricio en su entrada, se mezclan la telebasura rosa y esotérica. Hay muy poco que añadir a lo que dice Mauricio (algo sí, pero se quedará para otra ocasión), pero al leer la entrada me hizo gracia que comentase que

Y así se va engañando gente por el mundo, manipulando sus sentimientos, haciéndoles creer que están en contacto con seres queridos que ya han muerto, enviando mensajes más bien generalistas y bobos, como "está muy orgullosa de ti" y sin jamás dar un dato real como "dice que el candelabro de oro incrustado de diamantes lo enterró junto al olmo viejo de la hacienda de Pepiño", información que sí sería impresionante y desafiante.

Porque, como ven, en esta ocasión la difunta sí que envió un mensaje en el que explicaba claramente dónde estaban las joyas.

O eso creyó y sigue creyendo Ángeles, que es, como Luisa y la pobre tía Marta, una persona real. Y también es real la historia, de la que fui testigo directo: no he cambiado nada más que sus nombres, y más por cortesía que por otra cosa. De hecho, si consigo recordar dónde la archivé colocaré por aquí una foto de la famosa cómoda. Y es una pena no poder poner una foto de la cara de Luisa cuando insistía una y otra vez en que las joyas debían estar allí (que, por otro lado, se pueden imaginar perfectamente) y, sobre todo, cuando su prima le llamó para decirle lo que "le había dicho" su difunta tía (expresión que, por el contrario, es absolutamente inimaginable).

Eso en cuanto a la historia. En cuanto a la moraleja, se la dejo a ustedes. Pero si una mañana temprano creen escuchar una voz de ultratumba diciéndosela, recuerden: probablemente es solo que ha quedad muy, muy clarita. ¿Verdad?

27 de julio de 2010

La estupidez de la Cienciología. Corolario.



One of the most frequent questions I’ve been asked is “Do I regret it?”

Well, I’ve got to talk with Jack of Kent, one of the toppest blokes drawing breath today. I now know that I’m not the only one who can’t understand why the complaint has got as far as it has. And, according to Ed Walker from Media Wales, their web page with the story on got sort of traffic normally reserved for stories about Charlotte Church.

But mostly a lot of people had the chance to talk about what Mr Justice Latey described as a “corrupt, sinister and dangerous” organisation and free speech.

What’s to regret about that?

Una de las preguntas que me hacen más a menudo es "¿te arrepientes?"

Bueno, tengo que hablar con Jack of Kent, uno de los blogueros más importantes que me han dado hoy su apoyo. Ahora sé que no soy el único que no puede entender cómo ha podido llegar tan lejos esta reclamación. Y, según Ed Walker, de Media Wales, su página web con la historia registró una cantidad de tráfico que normalmente solo alcanza con historias acerca de Charlotte Church.

Pero, sobre todo, mucha gente ha tenido la oportunidad de hablar acerca de lo que el juez Latey describió como una organización "corrupta, siniestra y peligrosa" y sobre la libertad de expresión.

¿De qué tendría que arrepentirme?

Lo dice aquí John Dixon. A quien, por cierto, se puede (se debe) apoyar desde esta página de Facebook.

La tabla periódica de las tonterías irracionales

Por cortesía de Crispian Jago